martes, 14 de abril de 2009

TEARS IN HEAVEN


Sé que he perdido. Sé que ya no tiene solución y por más que he llorado, no he llegado a ninguna conclusión que me dé consuelo. En cambio ahora no tengo miedo, esto me ha servido para hacerme más fuerte. Aunque sé que todavía no veo en mí la figura de un hombre, al menos esto me ha hecho ser un poco “menos niño”.


Creo que ya he comprendido la causa de por qué te quiero tanto y tú a mí en cambio ni siquiera me haces caso. Me ha costado mucho tiempo llegar a esta conclusión pero al final he dado con ella. Todos estos años culpándome a mí mismo, flagelándome noche y día con mis pensamientos negativos, menospreciándome por no haber conseguido conquistarte cuando tuve la oportunidad…


Y después de todo eso, creo que si no me quieres, si ni siquiera eres capaz de mirarme a los ojos, es porque simplemente, tú no eras para mí. Fue cosa del destino, del azar, de la suerte (o de la mala suerte).


Nunca he tenido suerte en este aspecto, no sé qué tengo que hacer para que me quiera la persona que yo quiero… así que he pensado “liarme la manta a la cabeza”, coger el toro por los cuernos y hacerme con el control de mi suerte.


Por eso en un ataque de rebeldía he roto todos los espejos que hay en mi casa, he paseado por debajo de las escaleras de las obras de mi ciudad, he tirado todos los tarros de sal que he encontrado a mi paso y he salido a cazar gatos negros todos los martes 13.


Supuestamente debo ser la persona con peor suerte del mundo, pero sin embargo ahora soy feliz. Y mira que estoy tentando demasiado al destino, pero me da igual, yo seguiré adelante con mi locura, porque sé que es una locura, pero al menos es MI LOCURA.


Soy idiota, sí sí, idiota con todas las letras (i-d-i-o-t-a). He perdido el tiempo lamentándome por algo que no tenía solución, he desperdiciado mi vida pensando en cómo cambiar para gustarle a los demás, y ahora que no iba buscando nada, que no quería hacer amigos, que no iba mendigando el cariño de nadie… me he dado cuenta de que hay gente que me quiere por ser como soy, que me da su amistad y su cariño sin pedirme nada a cambio, que me ofrece su hombro y su tiempo gratuitamente, así, sin más… y eso… eso sí que merece la pena.


Así que una cosa te digo… sé que nos acabaremos viendo en el Infierno, pero mientras tanto, disfruta de tu vida, porque yo intentaré hacer lo mismo con la mía.

martes, 7 de abril de 2009

QUASI-MONO


Querido Dios:

Buenas noches, o días, o tardes… no sé qué hora será en el cielo, aunque como Usted es omnipotente, omnipresente y eterno ni siquiera creo que eso le importe, Usted es el único en el que se cumple la palabra “siempre” porque todos los demás somos como los yogures del Mercadona… perecederos, antes o después nos caducamos.

En fin, a lo que iba, el motivo de esta carta es pedirle algunas explicaciones… me explico: si resulta que todos somos hechos a su imagen y semejanza (señor Dios) ¿porqué no me parezco a George Clooney, o porqué no tengo la mente de Einstein, o el cuerpo de Rafa Nadal, o a Eva González como novia? ¿Porqué? ¿eh?

Yo creía que Usted era pura generosidad, pero se ve que llegué tarde el día que repartió la belleza entre los que estamos en el mundo, porque hay que joderse… yo me comparo con “El duque”, Hugo Silva, Miguel Ángel Muñoz, y es que lo único que tenemos en común es que respiramos para no morirnos, porque hasta el blanco de los ojos lo tienen más bonito que yo.

Yo creo que lo mío es cuestión de mala suerte, porque cuando Usted estaba repartiendo la belleza se acabó justo antes de que yo llegara. Claro, como era el penúltimo, nos quedamos sin nuestra dosis de belleza la que iba después de mí (una tal María Teresa Fernández de la Vega) y yo. Pobre mujer, ella salió peor parada. ¿Quién sabe hasta donde habrá llegado la pobre con la cara que le dejaron? Seguro que no muy lejos. Porque si a mí me ponen esa cara de anoréxica estreñida me suicido a cabezazos contra las puertas del cielo.

Lo dicho, en belleza me dejaste con una mano delante y otra detrás, pero eso sí, para “compensar” me diste 1’90 de estatura, así podía pasar desapercibido entre la gente para que nadie me viera y podía ocultarme fácilmente en cualquier rinconcito… Ejem, ejem, hay que ser muy cabrito, porque una cosa es crear a un tío feo, pero crear un tío feo de casi 2 metros… eso ya es recochineo.

¿A Usted le gustaría que le hicieran algo así? Que viniera Dios de repente y le dijera: “Mira Zoldar, soy Dios y vas a ser feo, y para más INRI (nunca mejor dicho) te voy a hacer más grande de lo normal, te van a asomar los pies en cualquier cama que te acuestes, no vas a entrar por las puertas de las casas antiguas, no te van a caber las piernas en los asientos de los autobuses y por si fuera poco cuando te compres pantalones, los que te vengan de la cintura, te llegarán por las espinillas. P.D. Si tienes algún problema rézame, que lo mismo escucho tus plegarias y te pongo en la cola de los milagros de Lourdes, a ver qué si pueden solucionar esa cara y ese cuerpo.”

Y ya no solo eso, sino que también hay que aguantar a todos aquellos/as graciosillos/as que se piensan que por medir 1’75 son perfectos: “Zoldar, tienes que ver las ventajas de ser alto. Siendo alto eres el primero en enterarse de que llueve, además si vas a coger fruta de los árboles siempre podrás coger las de la parte alta y no necesitas coger una escalera, sólo tienes que estirar el brazo. ¿No lo ves? ¡¡Todo son ventajas!!

Y claro, yo pienso: ¿para qué cojones quiero ser el primero en saber que llueve? ¿para mojarme más que ninguno? Además, ¿Cuántas veces en mi vida he ido yo a recoger fruta? Si la única fruta que he cogido ha sido en el supermercado y he tenido que hacerme tres pliegues al agacharme a recogerla de las cajas que ponen los fruteros en el suelo.

En fin, por hoy creo que ya está bien de reprimendas, no vaya a ser que con tanta queja me caiga un castigo divino y en vez de arreglarme la cara, me acabe poniendo la nariz de Rosi de Palma, la boca de la Yola Berrocal y la mirada del Dioni.

martes, 31 de marzo de 2009

A BOCAJARRO


Aunque tú no lo sepas… aunque ni siquiera te hayas fijado en ese pequeño detalle, me estoy volviendo loco, y tú tienes la culpa.


No sé exactamente qué es lo que he hecho, pero ha tenido que ser algo muy malo para que acabes tratándome como me tratas. No sé cuál ha sido mi pecado, pero te has pasado tres pueblos poniéndome la penitencia, porque sinceramente creo que no me la merezco.


Me has vendido con un beso por unas pocas monedas. Me has llevado arrastrando mi propia cruz y me has clavado en ella (sin el menor síntoma de compasión)… Espero que sepas que no te guardo rencor, al menos de momento, pero si algún día “resucito” y tengo la oportunidad de vengarme, no creas que te voy a poner la otra mejilla, porque me has dado hasta en la mejilla de repuesto y todo tiene un límite.


Te dí mis alas, te cogí de la mano y te enseñé a volar y ahora me dejas aquí tirado, en medio de un desierto, sin agua, sin fuerzas, sin alas, sin ti… no me parece justo, pero claro… ¿quién dijo que en el amor hubiera justicia?


Para ti solo he sido un juego más, un trozo de plastilina que tú podías modelar a tu antojo, me has roto y me has creado de nuevo, siempre igual y siempre diferente, intentando crear un tío perfecto, tu tío perfecto, sin darte cuenta de que yo no soy perfecto, de que por mucho que me aplastes, me amases y me vuelvas a crear, nunca llegaré a la perfección, porque soy humano y como tal, siempre tendré mis defectos.


Mírame a los ojos y dime que no me quieres. Necesito escucharlo sin rodeos, sin más vueltas… carga, apunta y dispara. No tengas miedo, ahora creo que estoy preparado para recibir tu balazo. Ni siquiera tendrás que perder el tiempo limpiando mi sangre después, porque la poca que me queda (la poca que me has dejado) se ha secado dentro de mis venas de tanto esperar.


Lo he dado todo sin pedirte nada a cambio y tu respuesta ha sido mostrarte indiferente, jugar conmigo, aprovecharte de mis ganas de quererte… y eso me ha hecho convertirme en lo que soy, eso me ha llevado a no quererme porque no soy lo que tú querías que fuera. Y ya no doy para más. Me rindo. Tú ganas (como siempre).

martes, 24 de marzo de 2009

A JUGAR

Esta semana os propongo un juego: Llevo un tiempo paseándome por varios blogs y he visto que algunos de ellos tienen premios. Yo sé que no soy quién para otorgar mis propios premios, pero como estaba aburrido, y el aburrimiento hace estragos en mis largas noches de insomnio, he decidido dar a mis más fieles seguidores un regalo/premio online (es online, no esperéis que os llegue a vuestra casa, porque no os va a llegar -a no ser que hagáis vuestro pedido directamente a la página web que os pongo a continuación, jejeje).

La idea surgió al visitar una conocida página web de camisetas con frases ocurrentes (www.setaloca.com) en la que yo no llevo comisión, pero que me hacen mucha gracia las frases que tienen estampadas, por eso, dependiendo de como yo os veo a vosotros/as (después de leer vuestros blogs) os voy a "regalar" una camiseta y una frase.

El juego consiste en adivinar para quién es cada camiseta. O sea... yo he seleccionado una serie de personas que visitan mi blog a menudo y he seleccionado una serie de camisetas (una para cada uno). Vosotros tendréis que adivinar qué camiseta he seleccionado para cada uno de vosotros y por qué he seleccionado precisamente esa y no otra.

En tu comentario solo es necesario que me digas qué camiseta he pensado para ti y si eres más atrevido/a y quieres arriesgar intentando adivinar qué camiseta he pensado para cualquier otro "participante" también puedes.

Los seleccionados para el juego son:

Sé que hay más gente que visita este blog, pero esos serán para futuras ediciones (porque no me da la vida para más), jejejeje.

PISTAS:
  • Yo no participo, pero si participara, llevaría la misma camiseta que Funcionario's Blog.
  • Para Diego y para Daisy, he seleccionado la misma camiseta, así que vosotros dos tendréis la camiseta repetida, jejeje.
  • Las camisetas de Susy y Jose son dos diferentes, no una para los dos.
  • Si queréis más pistas podéis preguntar.
  • La solución la pondré dentro de dos o tres días (quizá cuatro, no lo sé) como último comentario a esta entrada.
NOTA IMPORTANTE: Espero que nadie se enfade, ni se mosquee por este pequeño jueguecito, estoy de broma y de cachondeo. De todas formas si alguien se ofende o no quiere participar, que me lo comunique. 1 besito para vosotras y un abrazo para vosotros. :P

DEBAJO DE LAS QUE TIENEN ALGUNA LETRA PEQUEÑA OS PONGO LO QUE PONE, POR SI NO OS ALCANZA LA VISTA, JEJEJEJE.



JESÚS TE AMA-TODOS LOS DEMÁS PENSAMOS QUE ERES UN CABRONAZO

NO TENGO FUEGO, NO ESTUDIO NI TRABAJO, NO NOS HEMOS VISTO ANTES. NO ESTOY SOLA

NACÍ PRINCESA PORQUE ZORRAS SOBRABAN





SOY PIJA (O SEA, MOLO MOGOLLÓN)






miércoles, 18 de marzo de 2009

RESURGIR


Desde hace cinco minutos me he vuelto un chulo y un prepotente, ahora ya no quiero cosas difíciles, ahora sé que lo que voy buscando son cosas imposibles, pero me da igual, lo divertido es luchar por conseguirlo, no el hecho de conseguirlo en sí.

Me despierto por las noches buscando soles brillantes que se esconden vergonzosos tras las estrellas, y por más que los busco, no los encuentro; yo sé que están ahí, silenciosos, esperando que llegue su momento, pero no se dejan ver, porque el Gran Jefe les tiene prohibido aparecer a deshoras.

Me sumerjo entre los mares intentando arrancar las minúsculas partículas de sal que hay en cada gota de agua, y aunque sé que nunca lo llegaré a conseguir, no desisto en mi empeño, porque eso es lo que quiero, eso es lo que necesito, eso es lo que me apetece vivir en este momento. Elimino de mis mares lo salado, lo que escuece, lo que cura, y lo endulzo a mi manera, hasta que llegue a tener mi propio mar con sabor a piruleta.

Camino por las calles desnudo e invisible, nadie me ve, nadie me siente, nadie sabe que estoy ahí, pero yo sí puedo verlos, yo puedo parar el mundo a mi antojo y echar un vistazo a mi alrededor. Ya no hay ruidos, ya no hay gritos, todo es silencio y paz. Todo es quietud. Por unos segundos yo soy el único ser con vida en este mundo, porque todos los demás descansan “congelados” en mi sueño. ¡Qué ironía del destino, yo soy la vida! y todos los demás… solo un sueño de mis sueños.

A veces me desespero y no me quedan ganas de seguir jugando, y es entonces cuando quedo con mi amigo Cupido para tomar unas copas. El jodío es un cachondo, solo trabaja cuando va borracho, por eso dicen que el amor es ciego (yo diría más bien que el Amor va ciego –cuando trabaja-). Y ordena el mundo haciendo parejas como le viene en gana… que si una flecha de amor por aquí, que si un puñal de desamor por allá… y siempre, siempre se olvida de tratar con cariño a los que somos sus amigos y a los que aún creemos en él, (que cada vez somos menos) porque yo ya tengo el corazón laminado de tanto puñal y tanta flecha equivocada.

Cuando vuelve a amanecer... cuando ya estoy cansado de tanto jugar, crear, vivir… vuelvo a mi árbol, en la copa del cual está mi nido y dentro de él voy recogiendo los restos del cascarón de donde salí la noche anterior. Los recojo uno a uno y voy reconstruyendo mi huevo desde dentro, pegándolo solamente con saliva, para poder romperlo otra vez la noche siguiente y soñar, crear, jugar, vivir las cosas imposibles que en ocasiones sé que soy capaz de hacer realidad (pero eso ya es otro tema... otro día... otro sueño).

Felices Sueños.

sábado, 14 de marzo de 2009

OIR, VER Y CAMBIAR


Después de una de mis peores semanas en lo que va de año, he vuelto. Sé que me habéis echado de menos, sobre todo por las visitas a vuestros blogs (que no han sido muchas), pero hoy estoy aquí de nuevo.


Llevo toda la semana intentando escribir algo coherente, algo con pies y cabeza, algo que (como siempre) salga de mí y me haga sentir bien cuando lo releo, pero esta semana no ha sido así, la cosa no ha sido tan fácil, porque esta semana estoy de bajón, decaído, triste, apocado, “choff”.


Todo me ha salido mal, me he cabreado con mis padres, con mi hermana, con mi amigo, incluso conmigo mismo, porque estoy insoportable a más no poder. Pero hoy la cosa ha cambiado, como si de un milagro se tratara, hoy me han transmitido una paz, un sosiego y una serenidad que hacía mucho tiempo que no tenía.


Todo ha comenzado porque esta noche mi tío me ha llevado a la Iglesia, (no, la Iglesia no es ningún pub de moda, ni siquiera es un garito para salir de fiesta) me refiero a la Iglesia en el sentido cristiano, a esa a la que la gente va/vamos a rezar y a pedir cosas a Dios cuando vemos que nos aprieta el zapato. Pues de ahí he venido hace un rato.


Resulta que me pidió que lo acompañara a escuchar una especie de “catequesis” que daban personas normales, como tú y como yo, que cuentan sus experiencias y muestran a los demás la presencia y las acciones de Dios en sus vidas. Puede sonar a secta o a algo parecido, pero nada más lejos de la realidad.


Aún así, yo no quería ir, porque aunque creo en Dios, hay algunas cosas que no me cuadran, pero al final (por no hacerle el feo a mi tío) lo he acompañado. El caso es que una vez allí simplemente me he dedicado a escuchar, a oír las experiencias que aquellas personas habían pasado, todas las penurias que habían sufrido, todo lo que habían tenido que luchar para seguir adelante y el papel principal que Dios había tenido en sus vidas.


Si habéis leído algo mi blog, ya sabéis que yo no soy el mejor ejemplo de hombre cristiano, entre otras cosas porque no soy practicante. Aún así los testimonios de las personas que han hablado esta noche me han puesto los pelos de punta y han conseguido hacerme un nudo en la garganta.


Quizás no me hayan proporcionado la fe suficiente como para volver a ser un cristiano practicante (porque yo hace unos años lo era), o para empezar un camino en comunión con la Iglesia, pero para mí ha sido una experiencia increíble ver por ejemplo cómo un hombre joven con una enfermedad degenerativa (que acabará en una silla de ruedas) daba gracias a Dios por haberle ayudado a seguir adelante; también he oído cómo una chica de 24 años era feliz en la Iglesia incluso después de haber padecido un cáncer y tener una pierna amputada; incluso me he emocionado de ver cómo una joven madre de 28 años se resignaba y pedía fuerza y valor a Dios porque su niña de menos de un año padece un cáncer terminal…


Yo no sé hasta dónde puede llegar la fe de estas personas (en mi opinión es infinita), ni siquiera sé si están en lo cierto o simplemente se están haciendo sus propios castillos en el aire y buscan respuestas a preguntas incontestables en la Iglesia; lo que sí sé es que después de oír todo lo que he oído y ver lo que he visto por fin hoy me siento bien conmigo mismo.


Me siento bien porque me he dado cuenta de que soy un egoísta, me siento bien por ser como soy, porque no tengo ninguna enfermedad, porque tengo un padre, una madre y una familia que me quieren (aunque a veces no me lo demuestren), me siento bien porque tengo una vida por delante que quiero aprovechar a partir de ahora, me siento bien porque por suerte mi vida no es solo sufrimiento, también hay cosas buenas (aunque a veces yo no las vea, o no las quiera ver), me siento bien porque he tenido momentos de felicidad que han valido muchísimo más que los momentos de pena. Me siento bien porque estoy aquí, ahora, escribiendo estas palabras, porque puedo, porque quiero, porque soy como soy.


Feliz Finde.

sábado, 7 de marzo de 2009

LO QUE TENGO, LO QUE SOY


¿Quién es quién en este juego? ¿Quién quieres ser? ¿Quién quieres que sea? Prefiero que me lo digas, o al menos que me des una pista, porque a estas alturas estoy cansado de desempeñar siempre el mismo papel, me has encasillado y así nunca podré crecer como “actor” en esta vida.

Tú eres la Bella y yo solo un Bestia encerrado en mi castillo, aburrido de hablar con relojes de pared y con candelabros con acento francés. Solo aspiro a ver cómo se van cayendo los pétalos de la rosa que guarda mi vida en una urna de cristal, porque mi Bella ha escogido el camino fácil y se ha quedado con “Gastones” de medio pelo.

Tú eres Jasmín y yo aún no he aprendido a ser Aladdín. Practico con la alfombra de mi casa pero la jodida no aguanta mi sobrepeso y no logra levantarme a más de un palmo del suelo. Además, después de dejarme las yemas de los dedos frotando mi lámpara mágica, he descubierto que hasta el puto genio está en paro por culpa de la crisis y ahora soy yo el que tiene que concederle los “deseos” a él, porque sin su sueldo de genio, el pobre no llega a fin de mes sin mi ayuda.

Tú eres mi princesa y yo el sapo que croa y croa en la charca que hay bajo tu balcón, sabiendo que nunca llegará a ser el príncipe azul (ni verde, ni rojo, ni lila…) porque le ha tocado una princesa repipi y asquerosa, que nunca se atreverá a dejar su palacio para ensuciar sus zapatos de cristal con el cieno de una charca, y menos para obtener como premio el beso de un sapo feo y verrugoso.

Tu eres mi gitana, mi Esmeralda, y yo un Quasimodo más, que sabe que no tiene un físico impresionante, pero que moriría y mataría por defender a su gitana ante cualquiera. Sí, tengo chepa ¿y qué? Me salió de tanto arrodillarme ante ti para besar el suelo que tú pisas. Pero tú no me quieres y yo me paso los días saltando por la torre de mi catedral, haciendo repicar las campanas al son del amor no correspondido, y hablando con las gárgolas de piedra que se asoman pos los tejados para consolarme cuando ven que estoy jorobado (de Notre Dame).

Aún así, que sepas que seguiré luchando por conseguir que mi alfombra vuele hasta tu castillo y podamos llegar los dos juntos a ser felices en “un mundo ideal”. Y seguiré croando bajo tu balcón por si te cansas de tantos besos con príncipes y prefieres el beso baboso de un sapo de charca. Y no dejaré de besar el suelo por donde tú pisas hasta que veas en mí algo más que una joroba y una cara deforme.

De todas formas, si esto no sucede, si prefieres a tus Gastones, a tus príncipes, tus riquezas y tu vida de niña rica, yo estaré ahí, para seguir apoyándote, te ofreceré mi hombro para ayudarte a seguir adelante, o para que llores sobre él cuando te haga falta, porque ya hace tiempo que me dí cuenta de que en esta vida, algunos cuentos no siempre tienen un final feliz.


P.D: Dedicado a un murciano con acento de Madriz.