sábado, 1 de noviembre de 2008

SEIS SOLES SOLOS


¡Qué mala es la envidia! Aparece cuando menos te lo esperas y te hace desear aquello que no tienes y que además piensas que no puedes poseer así como así. Por mucho que intentemos negarlo, la envidia forma parte de todos y cada uno de nosotros, tú estás ahí, en una determinada situación y de repente ves u oyes algo que quieres tener, que necesitas tener a toda costa, te da igual si está o no a tu alcance, sólo quieres que sea tuyo. Pero lo peor no es la envidia o el deseo sino la impotencia, inseguridad y rabia que te provoca el no tener el “objeto de deseo”.

Lo reconozco, soy envidioso, un envidioso compulsivo. A veces envidio a la gente que se siente bien estando sola, que no necesita hablar con los demás para sentirse bien, que se basta y se sobra para todo. No hace mucho encontré una frase en Internet que decía: "la Soledad es muy hermosa...cuando se tiene a alguien a quien contárselo" y yo estoy totalmente de acuerdo con la frase.

No es lo mismo estar solo que sentirse solo, se puede estar solo por las circunstancias del momento o porque tú mismo elijas estar así, pero lo de sentirse solo es mucho más profundo, yo diría que sentirse solo es… es como cuando gritas en el vacío y solo escuchas tu propio eco, pero sin la necesidad de gritar, porque ese eco lo tienes en tu propia mente. Y entonces te da por pensar, por analizar cómo te sientes, y ¿cómo te vas a sentir? Pues fatal, te sientes como una mierda, en ese momento darías tu reino por tener a alguien que te escuche, que te comprenda o simplemente que esté ahí aunque sea para hacer bulto.

No niego que todos necesitamos nuestros momentos a solas, nuestros ratos para nosotros mismos… pero yo ya estoy harto de todos esos momentos para mí, ahora quiero saber lo que es tener a alguien en quien confiar, poder contar con alguien para cualquier cosa y saber que ese alguien no me va a fallar y me va a escuchar aunque en esos momentos prefiriera estar en cualquier otro sitio.

Por último, y como este blog ya se está convirtiendo en un poemario algo cursi, ahí va un poema que me da mucha rabia por no haberlo escrito yo, porque detrás de cada verso me veo reflejado ,ya que yo, como el autor del poema “aspiro a más”:

UN VERSO DE CATULO

¡Vivir!... ¿Esto es vivir?... Si tú lo dices…
También las moscas que pululan
sobre la podredumbre, o los gusanos
que devoran el cuerpo de alguna rata muerta…

Yo aspiro a más, amar y ser amado,
a desgranar veladas junto a la chimenea,
en noches neblinosas en que la lluvia empapa
por fuera los cristales y retumba en el techo,
con mis buenos amigos –si es que llego a tenernos-
y luego, los dos juntos, en la cama, amor mío,
después de haberte amado, leer antes del sueño
algún párrafo en griego, o escuchar sonriendo
tu voz acariciante recitando a mi oído
la gracia inconfundible de un verso de Catulo.

José Nicás Montoto

P.D. Hay cosas que no sé decirte con palabras pero sí que soy capaz de decírtelas con poemas y canciones.

1 comentario:

Opositora dijo...

La verdad que reflexionande un poquito, soy muy afortunada, y tu también, ya tienes lectores que te sirven de confidentes, y yo soy buena en eso,jejejeje

Seguro que conseguirás aquellos que ansias.