martes, 18 de noviembre de 2008

SEGUNDOS, HORAS, DÍAS, AÑOS... VIDAS



¿Habéis visto alguna vez en una peli la escena esa, en la que de repente un personaje (normalmente el protagonista) se queda parado mientras que el resto del mundo sigue girando y moviéndose? Pues a veces tengo la sensación de que eso es mi vida, ver cómo todo se mueve sin inmutarme tan siquiera, yo estoy ahí, en cualquier parte, viendo cómo la gente vive y deja vivir, mientras que yo solamente me dedico a dejar vivir.


En esos instantes todo se me escurre, todo me resbala, soy incapaz de aprovechar el momento porque siempre pienso en lo que puede venir después. Es algo así como vivir siempre esperando el mañana pero no saber vivir el hoy, y el problema es que siempre es “hoy”.


Lo peor de todo es cuando esa película de la que hablo va a cámara lenta, en esos momentos la sensación es de agobio e impotencia. Tú estás ahí, mirando el reloj pero el tiempo se detiene, no avanza. Normalmente estos momentos suelen ser aquellos en los que algo va mal, cuando estás nervioso, cuando quieres que algo se acabe, pero… se te hace eterno, infinito, inacabable...


Es curioso, que en un mundo en el que todos vamos a un ritmo frenético, en el que el estrés, la ansiedad y los nervios están a la orden del día… haya situaciones en las que lo único que queremos es que el tiempo pase aún más deprisa. Y por el contrario, cuando quieres aprovechar hasta el último segundo de cualquier instante, porque supone un trocito de felicidad para ti, el tiempo se te escapa entre los dedos sin darte opción a cogerlo fuerte y no dejarlo escapar.

Ya ves, lo bueno no dura nada y lo malo no acaba nunca. Pero bueno, ¿qué se le va a hacer? Eso es lo que llamamos vida…


No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.

François Mauriac(1905-1970) Escritor francés.

3 comentarios:

Esther dijo...

Por suerte, por gran suerte, hoy solo puede ser hoy, nunca será ayer + hoy ni ayer + mañana, solo hoy... otra cosa es lo que pase en nuestra cabeza...

tetealca dijo...

Es cierto, la percepción del tiempo es muy sujetiva y depende en gran parte de nuestra emoción. A veces nos juega esas putadas.
Un abrazo.

Opositora dijo...

Momentos de cámara lenta también son los de serenidad, paz e incluso placer.... ;)