martes, 13 de enero de 2009

COMO EL AGUA EN UN DESIERTO


¿Quién lo iba a decir? Llegaste hace unos cuatro años, justo en un momento clave en mi vida, plena depresión, ataques de ansiedad… para más INRI época de exámenes, semanas y semanas encerrado en mi habitación, tirado en mi cama, con las luces apagadas y sin ganas de ver a nadie, yo solo quería llorar y llorar (lloré tanto que creo que se me acabaron las lágrimas y tuve que empezar a llorar saliva).


Llegaste sigiloso, como el que no quiere la cosa, y poco a poco te fuiste haciendo un hueco en mi vida. Vale, ya sé que no vivimos las mismas circunstancias, tú tenías 31, yo 22, tú estabas casado y con hijos, yo estaba más solo que la una (para variar), pero con el paso de los días fuimos viendo que ambos somos muy parecidos: tranquilos, responsables… no sé, podríamos decir que somos buena gente, y que en esos días nos caímos bien.


La verdad es que cuando te conocí yo pensé: “Qué tío más feo, con esas orejas tan grandes y esos ojos tan pequeños, seguro que si se quita las gafas, los ojos le desaparecen”. Tú pensaste: “¿De dónde habrá salío el niño pijo este, con los pelos largos y la cara llena de granos?”. Pero el caso es que con el paso del tiempo, ni yo te veía tan feo, ni tú seguías pensando que yo era un niño pijo. Porque ya no nos importaba nuestro aspecto físico, nosotros nos “veíamos por dentro”.


Yo nunca había tenido un AMIGO (con mayúsculas) por muchas razones, uno de los motivos es que siempre me he llevado mejor con las chicas que con los chicos, por eso me he relacionado más con ellas que con ellos. También influye que soy una persona muy reservada y nunca me he dejado conocer, nunca me he abierto a nadie, porque siempre me he llevado “muchos palos” con eso, y después de tanto palo, estás siempre a la defensiva; así soy yo, un manojo de sentimientos encerrado tras un muro de hormigón armado.


Pero tú, con mucha paciencia fuiste picando y picando ese hormigón y me hiciste despertar de mi letargo, conseguiste que me fuera abriendo a ti, y al mundo. Conseguiste que pasara de todos los complejos y prejuicios y me esforzara por ser yo mismo con todo y con todos, y eso, quieras o no, te lo tengo que agradecer.


A cambio yo no podía darte mi experiencia, porque yo no tenía experiencia en nada, pero siempre he estado ahí cuando has necesitado desahogarte (que falta te hacía), cuando has necesitado mi hombro (para llorar o para ayudarte a empujar hacia arriba esos ánimos), cuando no llegabas a fin de mes y tenías que hacer casi magia con el sueldo… no sé, te he estado siempre tan agradecido de que fueras la primera persona que se molestara en escucharme y en intentar comprenderme, que no había cosa en el mundo que no te hubiera conseguido si me la hubieras pedido.


Durante todos estos años para mí más que un amigo has sido como un hermano, mi confidente, mi otro yo, mi ejemplo a seguir, no había cosa que me pasara (buena o mala) que no te contara. Y tu familia ha sido como mi propia familia. Me habéis aguantado fines de semana, festivos, cenas, comidas… me habéis hecho sentirme uno más y eso… no sé cómo os lo voy a pagar.


Pero no todo ha sido jijiji y jajaja. No todo han sido alegrías, también hemos pasado nuestros baches, como si de una pareja se tratara, hemos “cortado” y “re-cortado” muchas veces. Hemos hecho miles de “borrones y cuentas nuevas”. Pero siempre hemos sabido que nuestra amistad está muy por encima de todas esas gilipolleces que se nos han cruzado en el camino.


Hoy me he decidido a escribirte este post porque ya llevamos más de un mes sin hablarnos fuera del trabajo, sin quedar, sin juntarnos… llevamos más de un mes sin ser nosotros, ahora somos tú (por un lado) y yo (por otro) y eso me requema por dentro. Sé que yo tengo gran parte de la culpa, por “exigirte” cosas que no siempre puedes hacer, por ser demasiado agobiante a la hora de conseguir lo que quiero, pero es que te aprecio un huevo, y veo que poco a poco nos vamos alejando (tú en tu isla y yo en la mía) y no te quiero dejar escapar sin luchar por volver a tener nuestra amistad con mayúsculas.


Te echo de menos colega, me haces falta, necesito hablar contigo, reírme contigo, volver a las bromas, a las tonterías, a ser bordes con nosotros mismos, a cachondearnos de los demás… necesito que volvamos a ser amigos.


Simplemente, te necesito.

7 comentarios:

Libelula dijo...

Espero que recuperes la amistad. A veces los buenos amigos pasan por baches, pero cuando la amistad es de verdad, y esta lo parece , todo es recuperable.

Ya he visto que puedes ver el blog, espero que ya no me mandes besos negros eh???

Bicos

Funcionario's blog dijo...

Hola, campeón.

Por experiencia te digo que la amistad mengua cuantitativamente, pero nunca cualitativamente.

Ya ves lo de tu amiga: para ella siempre seréis amigos del alma, pero ya no os veréis tanto.

Y digo yo: ¿importa tanto? ¿Importa tanto no verse todos los días? Si sabes que está ahí, hay otros medios como el teléfono, o el mail.

Hace poco he resuelto un asunto con un AMIGO (el Potes) vía email.

Alter ego - otro yo.

diego dijo...

¡Ya estás tardando en llamarlo, Zol! Piensa que él seguramente está pensando lo mismo que tú.

tetealca dijo...

Que grande es la amistad!! y la vuestra se nota que es verdadera.
No dejes que pase mucho tiempo para hablar con él. Un buen amigo no tiene precio, entre otras cosas porque un buen amigo no debe exigir nada.
Un fuerte abrazo y ánimo que se areglará.

Vivian dijo...

Cuando empecé a leer pensé que había perdido esos besos raros que nos dejas jajaja. Creí que era tu pareja, ese que había llegado a tu vida, aunque fuera casado y con hijos, para darle sentid a tu soledad.
No te preocupes Zoldar, siempre pasan estas cosas. ¿Quién no se ha distanciado de su mejor amiga/o?
¿Sabes qué? Agarra el teléfono, y llámalo. Así, clarito, sin dar vueltas. De los cobardes no se ha escrito historia. (Y los que han hecho escrito historia están en el cementerio, pero ese no será tu caso)
Besos
Mucha suerte!

ZOLDAR dijo...

Vaya!! Gracias por los ánimos a todos y a todas, de momento la cosa está en "pause", ya veremos después de esta semana si vamos a mejor o a peor.

Bueno, feliz semana, y nos "vemos" (aunque sea por aquí).

Besos y abrazos (cada uno que escoja lo que quiera, de momento no los cobro).

Estela dijo...

Se valiente y llamalo da tu el primer paso el NO ya lo tienes asi que lucha no te acobardes. Un fuerte abrazo Zo MUAK.....