domingo, 9 de noviembre de 2008

UTOPÍA


Yo no soy quién para dar consejos de paternidad pero en nuestros días los padres pecan mucho de dar a los hijos todos los caprichos. “Papá quiero una bicicleta, una Playstation, un ordenador, una moto… ahora me voy a hacer un piercing, un tatuaje o voy a ponerme extensiones, o tetas, o Dios sabe qué más”. Y entonces tú, como padre ¿qué haces? ¿Se lo prohíbes? ¿Los animas? No sé, ya digo que yo nunca he estado en esa situación pero creo que lo que los hijos necesitan es tener siempre presente la imagen de los padres, entre padres e hijos ha de haber confianza, no mantener una relación de amistad (porque un padre no es un amigo, es un padre), pero sí conocerse lo suficiente como para que confíen los unos en los otros.


Además, lo que creo que es imprescindible es el tiempo. Muchos padres se lo compran todo a sus hijos, pero a cambio no pasan ni un minuto al día con ellos. Cambian su tiempo por juguetes, caprichos, etc. sin saber que ese tiempo no va a volver, y de esa forma creo que se hacen un flaco favor, tanto a ellos mismos como a sus hijos, porque a un hijo hay que demostrarle que se le quiere, hay que hablar con ellos, hay que jugar, hay que escucharlos, porque puede acabar siendo el niño que más juguetes tenga o el que más caprichos guarde, pero todo eso pasa, y los momentos que guardas para siempre no son precisamente los que se pasas con los juguetes, y de eso sé un poco.


Cambiando de tema, yo habría sido un buen padre. No un buen marido, pero seguro que hubiera sido un buen padre y un buen yerno. Se me dan muy bien las suegras, pero no se me dan tan bien las hijas de las suegras… y claro, sin las hijas de las suegras, lo de tener hijos lo tengo un poco difícil, hasta el Espíritu Santo tendría alguna que otra complicación conmigo para dejarme embarazado (jejeje).


Hoy en día la tarea de ser padre no es nada fácil, pero nadie ha dicho que lo tenga que ser, además, si es verdad eso de que un hijo te cambia la vida… creo que habría que aprovecharlo para compartir al máximo el tiempo y disfrutarlo a cada instante.


P.D. Si no me enseñas a querer, si no me enseñas a demostrar el cariño, difícilmente podrás conseguir que te diga un “te quiero” o que te de un abrazo (por mucho que te mueras por recibirlo).

3 comentarios:

tetealca dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, los momentos que se guardan para siempre no son precisamente los que pasamos con los juguetes. Y no estoy tan de acuerdo con tus dudas sobre tu paternidad, eres muy joven aún.

ZOLDAR dijo...

Hola tete, gracias por pasarte por aquí y gracias por dejar los comentarios.
P.D. Hay cosas que no dependen de ser joven o no. Se trata de querer. Se trata de poder. Se trata de saber que puedes

Opositora dijo...

Cómo se puede ser un buen yerno sin ser un buen marido¿?¿? Conmigo eso seria imposible.

Qué buenos padres he tenido, tengo y tendré.